Plan para una dieta...saludable

Plan para una dieta...saludable

La  buena alimentación durante el embarazo es un tema de mucha importancia, la madre de nutrirse con productos sanos que le permitan seguir con su vida diaria y además deberá nutrir al bebé en gestación. La alimentación debe ser balanceada y deberá incluir proteínas, carbohidratos y grasas que le proveerán de las vitaminas, minerales y fibra para desarrollar un buen embarazo. Además, es clave que tome por lo menos dos litros de agua al día esto ayudará a mantener la presión y la retención de líquidos siempre controlada.


Otro tema es no abusar de la sal y no tomar ají, Tabasco o te picantes. A continuación encontrará algunas referencias de lo que es conveniente tomar durante el embarazo:


PRODUCTOS DE GRANOS
De seis a once porciones diarias, los productos de granos proporcionan energía, vitaminas y minerales. Busca los panes de grano integral, como el de trigo integral, son buenas fuentes de ácido fólico. Limita los pasteles, donuts y las galletas, contienen mucha grasa. Elige entre estos productos de granos: una rebanada de pan de grano integral, tres cuartos de taza de cereal listo para comer, media taza de avena o avena de trigo cocida, media taza de fideos, media taza de arroz, dos tortillas de maíz, un pan árabe, un panecillo, cuatro
galletas de soda o de clase similar o dos galletas de arroz.


VERDURAS
De tres a cinco porciones diarias, las verduras te proporcionan vitaminas y minerales. Las verduras de hojas verdes, los espárragos, son buenas fuentes de ácido fólico. Las verduras frescas son las mejores, pero está bien comer las que vienen congeladas. Evita comer vegetales fritos como las papas fritas.
Elige entre estas verduras: una taza de coles de Bruselas, una taza de brócoli, media taza de espinacas, media taza de pimiento verde picado, una taza de hojas verdes (col rizada, o de repollo), media taza de zanahoria, media taza de berenjena, media taza de vainitas, media taza de arvejas, media papa horneada o cocinada, un camote pequeño, un tomate mediano o cuatro a seis espárragos pequeños.


FRUTAS
Dos a cuatro porciones diarias, las frutas suministran vitaminas y minerales. Limita los jugos de frutas azucarados. El jugo de fruta puro contiene más de las vitaminas que necesitas. Elige entre estas frutas: una naranja, media taza de jugo de naranja o toronja, un cuarto taza de cubitos de sandía, tres cuartos de taza de frutillas, un banano pequeño, una manzana, una guayaba, un mango o dos cucharadas de frutas secas.


LECHE Y PRODUCTOS LACTEOS
2 a 3 porciones diarias, el calcio ayuda a formar los huesos y los dientes. Limita la cantidad de los productos sustitutos de la leche. La crema en polvo para el café y la leche condensada tienen poco valor nutritivo. Si no puedes digerir el azúcar de la leche o no toleras la lactosa, puedes comprar productos especiales (deslactosados).

Las mujeres que están embarazadas o que están amamantando, las adolescentes y adultas jóvenes necesitan diariamente tres porciones de leche y productos lácteos. Elige entre estos lácteos: una taza de leche entera, con poca grasa, descremada, en polvo, una taza de yogurt, una taza de requesón (queso cottage), dos pedazos de queso, un taza de pudin o flan, una taza y media de sopa preparada con leche, una taza de helado de leche o helado de crema o una porción de queso fresco.


CARNE Y ALIMENTOS CON PROTEINAS
2 a 3 porciones diarias, la proteína fortalece los músculos y la sangre. El hígado, los huevos y las nueces son fuentes excelentes de ácido fólico. Limita las carnes con mucha grasa y las procesadas, tales como las salchichas, el
salchichón, el chorizo, las costillas adobadas, las carnes de res enlatadas, las alas de pavo y el tocino. Elige entre estas proteínas: Carne de res, cordero, cerdo, hígado, pollo, pescado (cocidos), mariscos (consulta a tu médico cuales puedes consumir), dos huevos, una taza de menestras, un cuarto de taza de mantequilla de maní o media taza de nueces. 


Poco sol


Ahora tu piel es particularmente sensible a las radiaciones ultravioleta, por lo que se podrá manchar con facilidad si no tienes cuidado. Se recomienda evita el sol entre las diez de la mañana y las dos de la tarde, utiliza bloqueadores solares con altos factores de protección. Consulta con tu ginecólogo o con un dermatólogo cual puede ser la mejor alternativa de bloqueador ya que inclusive lo puedes utilizar en otras partes del cuerpo en el caso de que sea necesario.
Estar bajo sombra es mejor porque además evitarás la sudación que te deshidrata por un lado y por otro te mantendrá más cómoda dado que la temperatura de tu cuerpo es más alta durante el embarazo.

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