La mayoría de los padres consideran a las rejas de seguridad como un implemento esencial para cuidar a los pequeños. Cuando tu bebé tenga alrededor de los 6 meses y comience a gatear, es hora de cerrar puertas y sellar gradas. No puedes supervisar a tus niños todo el tiempo pero si puedes evitar que entren o salgan de ciertos cuartos.
Algunos ejemplos de lugares donde podrías necesitar una reja son los siguientes: la sala que no tiene puerta pero de la que no quieres que salga el bebé; la cocina o baño donde no quieres que entren tus niños, pero a la vez, quieres oírles así que no puedes cerrar la puerta; las gradas que bajan o que suben a otro piso y quieres evitar que se puedan rodar por las mismas; zonas de la casa que tienen una puerta externa que quieres abrir sin el riesgo que se pueda salir el niño cuando no estés pendiente.