Esterilizar los queridos biberones de tu bebé es mucho más que mantenerlos limpios: hablamos de proteger a tu bebé contra las bacterias nocivas que pueden causar molestias estomacales.
Hasta los 12 meses, el sistema inmunitario de tu bebé no está desarrollado del todo, lo que significa que es más susceptible a las enfermedades que los bebés mayores.
Por eso es muy importante esterilizar los biberones antes de usarlos por primera vez y después de cada uso, ya que así acabas con los molestos gérmenes que pueden permanecer en los residuos de la leche.


